La alianza estratégica bajo el proyecto "Glenwood" permitirá que el asistente de Apple alcance un nivel conversacional avanzado mediante la integración de los modelos Gemini.
Apple ha tomado una decisión para mejorar a Siri de la obsolescencia: integrar la tecnología Gemini de Google como el motor principal de su inteligencia artificial. Este acuerdo plurianual busca transformar la experiencia del usuario en iPhone, iPad, Mac y Vision Pro, convirtiendo a Siri en un asistente agéntico capaz de ejecutar múltiples tareas complejas con una sola instrucción.
La colaboración se produce tras una competencia interna donde Apple evaluó a gigantes como Anthropic y su modelo Claude. Aunque las pruebas determinaron que Anthropic ofrecía una calidad técnica superior, Apple se decantó por Google debido a factores económicos y de infraestructura. La relación comercial preexistente, donde Google paga hasta 20.000 millones de dólares anuales por ser el buscador predeterminado, facilitó un acuerdo más rápido y viable.
A diferencia de la integración actual con ChatGPT, el modelo Gemini no funcionará como un servicio externo, sino que se alojará directamente en los servidores privados de Apple. Esta arquitectura, denominada Private Cloud Compute, garantiza que las consultas no salgan del ecosistema de seguridad de la marca ni sean almacenadas por terceros, manteniendo la privacidad como un valor innegociable.
El proyecto, conocido internamente como "Glenwood", combina la capacidad de planificación de consultas de Gemini con los modelos propios de Apple para tareas específicas. La meta es que Siri deje de ser una herramienta de comandos básicos para convertirse en un chatbot conversacional completo que entienda el contexto y ejecute acciones como organizar citas o resumir correos electrónicos.
Esta evolución técnica tiene un precio: Apple pagará a Google 1.000 millones de dólares adicionales por el uso de su tecnología. Este movimiento evidencia que la compañía no tenía un modelo propio listo para competir con el avance de OpenAI o Microsoft, obligándola a depender temporalmente de su mayor rival para no perder terreno en el mercado.
A pesar de la integración, Apple mantiene su autonomía estratégica. El objetivo a largo plazo es que sus modelos fundacionales sean totalmente independientes en un plazo de dos a tres años. Este proceso recuerda al lanzamiento de Apple Maps, donde la empresa utilizó datos de Google antes de desarrollar su propia infraestructura cartográfica global.
Se prevé que la nueva Siri potenciada por Gemini llegará a inicios de 2026 con la versión de iOS 26.4. En este lanzamiento, el asistente dejará de ser un simple ejecutor de alarmas para ser capaz de procesar peticiones complejas como: "busca el correo de Ana sobre el proyecto y dile que ya lo tengo listo", algo hasta ahora inalcanzable.
La discreción será clave en este acuerdo. Según informes de expertos como Mark Gurman, no habrá anuncios públicos ni menciones a Google en las presentaciones oficiales. Apple mantendrá el control total de la interfaz y la experiencia de usuario, ocultando el cerebro de su competidor bajo la estética minimalista de la manzana.
Este salto tecnológico también coincide con los planes de expansión de Apple Intelligence en mercados clave como China. La integración de los modelos de Google permitirá a Apple escalar sus funciones de IA de manera más eficiente, resolviendo los problemas de capacidad que habían retrasado la evolución del asistente en años anteriores.
Apple apuesta por un híbrido entre potencia externa y seguridad interna para recuperar el liderazgo. Al unir el motor de Gemini con su nube privada, la compañía busca ofrecer un producto que sea tan inteligente como los de la competencia, pero tan privado y seguro como lo han sido los productos de Apple históricamente.
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