miércoles, marzo 11, 2026
Influencer Marketing

Influencers, tastemakers y social commerce, cómo está cambiando la influencia digital

Durante años, el marketing de influencia se apoyó en una premisa sencilla: cuanto mayor era la audiencia de un creador, mayor era su capacidad de impactar en las decisiones de compra. Sin embargo, el ecosistema digital está cambiando rápidamente. Hoy el valor ya no reside únicamente en el alcance, sino en la credibilidad, la especialización y la conexión emocional con comunidades concretas.

En este contexto emergen los llamados creadores de tendencias, o curadores de confianza: perfiles que no necesariamente tienen millones de seguidores, pero cuentan con audiencias altamente comprometidas que confían en su criterio. Más que celebridades digitales, funcionan como referentes en nichos específicos, desde moda y belleza hasta tecnología o gastronomía, y su influencia se basa en la credibilidad que generan dentro de sus comunidades.

Este cambio coincide con otro fenómeno clave: la consolidación del comercio social, donde las redes sociales dejan de ser sólo espacios de inspiración para convertirse en auténticos canales de descubrimiento y compra.

El boom del comercio social en LATAM

El comercio social en América Latina ha pasado en pocos años de ser una tendencia emergente a convertirse en uno de los motores del comercio digital. Inicialmente, las redes sociales funcionaban como espacios de descubrimiento de productos. Hoy, la integración de herramientas de compra dentro de las propias plataformas está transformando estas redes en entornos donde contenido, entretenimiento y transacción conviven en una misma experiencia.

Plataformas como TikTok, Instagram o Facebook ya no solo influyen en la decisión de compra, sino que permiten completar todo el proceso dentro del propio entorno digital. Según datos de eMarketer para la región, el 75 % de las transacciones de comercio social en América Latina se concentra en tres actores principales: TikTok Shop, Meta Shops y Mercado Libre Live Shopping, que están apostando por modelos híbridos que integran entretenimiento y compra.

Esta evolución refleja el peso creciente de la recomendación social en las decisiones de consumo. En un entorno donde el descubrimiento de productos ocurre cada vez más a través del contenido, los creadores se han convertido en intermediarios clave entre las marcas y las comunidades digitales.

TikTok y la redefinición de la influencia

TikTok ha sido uno de los principales catalizadores de esta transformación. A diferencia de redes sociales anteriores, donde la visibilidad dependía del número de seguidores, la plataforma prioriza el descubrimiento algorítmico del contenido.

Esto permite que un creador alcance millones de visualizaciones incluso con una audiencia relativamente pequeña si su contenido se conecta con la comunidad. El resultado es un ecosistema donde las marcas trabajan cada vez más con redes de microcreadores o gustadores, capaces de conversaciones generar auténticas y recomendaciones percibidas como genuinas.

Esta evolución también se refleja en cómo las plataformas están reorganizando la producción de contenido. TikTok ha impulsado iniciativas como TikTok Creative Exchange (TTCX) para facilitar la colaboración entre marcas y socios creativos capaces de desarrollar contenido nativo para la plataforma. En un entorno saturado de mensajes, la clave ya no es amplificar campañas, sino crear contenido que conecte con la cultura de cada comunidad digital.

Desde la experiencia de empresas especializadas en tecnología publicitaria como Adsmurai, esta transformación está llevando a las marcas a trabajar con redes de creadores y estrategias de contenido más escalables, combinando creatividad nativa, datos y automatización para adaptar las campañas al lenguaje de cada plataforma. Un ejemplo es la campaña de Aromatel, de Unilever, desarrollada junto a TikTok y Adsmurai, que ganó el oro a mejor uso del sonido en los TikTok Ads Awards LATAM. La creatividad se viralizó dentro de la plataforma hasta tal punto que saltó de TikTok a la televisión, convirtiéndose en un caso claro de cómo las estrategias basadas en la cultura de la plataforma, creadores y recomendaciones sociales pueden trascender el entorno digital y generar impacto real en engagement y resultados de marca.

Además, la creciente presencia de contenido generado por inteligencia artificial está reforzando otra tendencia: en un entorno cada vez más automatizado, los usuarios valoran más las voces humanas y las recomendaciones percibidas como auténticas. La clave no está solo en utilizar IA, sino en la idea creativa que hay detrás y en cómo se integra con la cultura de la plataforma. Un ejemplo de ello es el reconocimiento obtenido por Adsmurai en los TikTok Ads Awards LATAM con el premio Symphony Superstar, que distingue el uso innovador de la plataforma de creación con IA de TikTok. Adsmurai fue el único socio de la región en recibir este galardón, demostrando que cuando la inteligencia artificial se utiliza como herramienta al servicio de una buena idea creativa, puede amplificar el impacto del contenido y conectar de forma auténtica con la audiencia.

ROI emocional: cuando la influencia se mide en confianza

Esta transformación también está cambiando la forma en que las marcas evalúan sus campañas. Durante años, el marketing de influencia se midió principalmente en términos de alcance: seguidores, impresiones o visualizaciones. Hoy muchas empresas empiezan a prestar atención a otro indicador: el ROI emocional.

El Emotional ROI mide el valor que genera una marca cuando logra establecer una conexión emocional con su audiencia y cómo esa conexión se traduce en comportamientos reales como compra, recomendación o fidelidad. En la práctica, el impacto emocional se analiza combinando señales como el engagement profundo del contenido (comentarios, compartidos o tiempo de visualización) con indicadores de percepción como el sentimiento de marca o los estudios de brand lift. No se trata de una única métrica, sino de entender cómo una campaña cambia la relación entre la audiencia y la marca.

En un entorno saturado de contenido, las emociones se han convertido en un factor decisivo en el comportamiento del consumidor. Los creadores de tendencias destacan precisamente porque su relación con la audiencia se basa en confianza y afinidad cultural, lo que hace que sus recomendaciones se perciban más como curación de contenido que como publicidad.

De la audiencia a la confianza

El marketing de influencia está evolucionando desde una lógica basada en la escala de audiencia hacia otra centrada en la confianza dentro de comunidades específicas.

En un entorno digital saturado de información, los creadores de tendencias funcionan como filtros culturales que seleccionan y contextualizan productos dentro de su comunidad. Para las marcas, esto implica repensar sus estrategias: más que buscar impactos puntuales, el reto está en construir relaciones sostenidas con creadores que compartan valores con la marca.

Porque en la nueva economía digital, la influencia ya no se mide solo en seguidores. Se mide en confianza.

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