La compañía colombiana Recamier anunció la expansión de Green Code, una de sus marcas más reconocidas en coloración capilar, hacia nuevas categorías de cuidado facial y capilar basadas en café colombiano.
La apuesta marca un movimiento estratégico para la empresa: además de ampliar el portafolio de la marca, representa su entrada formal al segmento de skincare, un mercado en crecimiento dentro de la industria de belleza.
Green Code nació en 2016 como una línea de coloración sin amoniaco. Desde entonces, ha ganado participación hasta convertirse en la segunda marca del mercado en su categoría, lo que llevó a la compañía a explorar nuevas oportunidades de expansión alrededor de la marca.
La nueva etapa se materializa en una línea integral que combina productos para el cuidado del cabello y de la piel, con un mismo eje conceptual: la bioemulsión de café cereza, un ingrediente desarrollado a partir del fruto del café cultivado en Colombia.
Según explicó Valentine Bougaud, presidenta ejecutiva de Recamier, la elección del ingrediente responde tanto a criterios funcionales como de identidad de marca. El café ofrece propiedades antioxidantes que ayudan a proteger la piel y el cuero cabelludo frente al daño oxidativo, uno de los factores asociados al envejecimiento cutáneo y al deterioro capilar.
La formulación del ingrediente se desarrolló junto con un proveedor especializado y se apoya en investigación académica realizada por una universidad en Antioquia, aprovechando además subproductos del café dentro de una lógica de economía circular.
El uso de café en cosmética no es casual. Estudios científicos han señalado que los antioxidantes de origen vegetal pueden contribuir a reducir el daño provocado por la contaminación ambiental y la radiación, dos factores cada vez más relevantes en la salud de la piel en entornos urbanos.
Bajo esa lógica, Green Code integra biotecnología con activos dermatológicos conocidos en el mercado, como la vitamina C y la niacinamida, ingredientes asociados a la protección frente a radicales libres, la mejora de la textura de la piel y la regeneración celular.
El concepto detrás de la marca “Green Code” se construye alrededor de la idea de un “código natural”: fórmulas con alto porcentaje de ingredientes de origen natural que buscan equilibrar efectividad cosmética y sostenibilidad.
El portafolio presentado se divide en dos grandes categorías:
Cuidado capilar
Sub-línea para cabello mixto (cuero cabelludo graso y puntas secas), enfocada en equilibrar la microbiota del cuero cabelludo y reducir la necesidad de lavados frecuentes.
Sub-línea para cabello seco, orientada a hidratar y nutrir la fibra capilar.
Cuidado facial
Productos de limpieza como agua micelar y exfoliante.
Rutina de día con vitamina C.
Rutina de noche con niacinamida.
Contorno de ojos y productos complementarios de hidratación y tratamiento.
La compañía señala que el desarrollo de las fórmulas tomó entre tres y cuatro años de investigación, un proceso que involucró proveedores, pruebas de formulación y ajustes para lograr el equilibrio entre naturalidad y desempeño cosmético.
Aunque Recamier tiene una presencia histórica en salones de belleza y canales profesionales, la nueva línea busca acercarse a un público más joven, interesado en rutinas de cuidado preventivo y en productos con narrativa de sostenibilidad.
El posicionamiento responde también al crecimiento del mercado de skincare en Colombia, impulsado por consumidores más informados y por la popularización de rutinas de cuidado facial en redes sociales.
La estrategia de comunicación del lanzamiento combinará varios frentes. La marca realizará un evento de presentación para clientes e influenciadores y desplegará una campaña de comunicación 360 que incluirá:
Publicidad en televisión
Campañas digitales
Activaciones en punto de venta
Publicidad exterior
La modelo y exreina Laura Barjum será la embajadora de la marca durante el primer año de campaña.
Con esta expansión, Recamier no solo fortalece una de sus marcas más reconocidas, sino que también entra en un terreno donde el relato de origen, en este caso, el café colombiano, se convierte en parte central de la propuesta de valor.