PepsiCo Colombia impulsa el crecimiento de su negocio, mientras fortalece lascomunidades, el campo y las oportunidades en toda su cadena de valor.
Detrás de algunas de las marcas queridas por los colombianos como Papas Margarita, DeTodito y Natuchips, entre otras, hay una red de agricultores, colaboradores, tenderos y aliados que las hacen posible. Para PepsiCo, la conexión con el territorio es parte fundamental de su operación.
“Somos una compañía global, pero actuamos como local”, afirma María Paula Cano Guzmán, directora de asuntos corporativos y sostenibilidad para la región Andina de PepsiCo. Esta visión cobra vida en el concepto “de la semilla a la sonrisa”, que refleja su impacto desde el origen agrícola de sus ingredientes hasta el momento en que llegan al consumidor.
Con esta visión, cada etapa de la cadena genera valor: desde el trabajo con agricultores colombianos hasta la promoción de prácticas sostenibles, el uso eficiente de recursos, la economía circular y el fortalecimiento de comunidades.
Sin embargo, la cercanía con los consumidores no se construye únicamente desde la operación. También surge de la capacidad de comprender cómo viven, qué los inspira y cuáles son los momentos que valoran en su día a día. Por ello, PepsiCo pone a las personas en el centro de sus decisiones, para desarrollar productos, experiencias e iniciativas que respondan a sus necesidades y preferencias.
Ese entendimiento profundo ha permitido que cada marca encuentre su propio lugar en la cultura colombiana. Papas Margarita acompaña la alegría simple de lo cotidiano: está en el disfrute, en la celebración, en el encuentro, en esos instantes que hacen especial el día a día. Por su parte, De Todito conecta con quienes necesitan calmar el hambre y recargar energía en medio de una vida que no para y Natuchips les habla a quienes buscan opciones más naturales y balanceadas, sin renunciar al sabor.
Distintas propuestas en una misma casa que, a través de marcas orgullosamente colombianas, construye vínculos auténticos y relevantes con las personas. Pues detrás de cada producto hay una historia que empieza en el campo colombiano, pasa por decenas de manos y termina en un momento de felicidad, en una sonrisa que siempre vale la pena.
Esa es la apuesta de PepsiCo: crecer junto a Colombia, al generar
valor desde la semilla hasta la sonrisa.
Este artículo es una Colaboración paga con PepsiCo.
Artículo publicado en la edición #504 de los meses de junio y julio de 2026.
También le puede interesar: Publicis Media: el modelo que el sector tardó en entender