martes, noviembre 03, 2026
Frisby le cuenta

Frisby: el secreto nunca estuvo en la receta

Con 49 años, Frisby ha construido un vínculo con los colombianos que va más allá del producto. Esta es la historia de una marca que, según el Brand Love Index, tiene un lugar asegurado en la mente y el corazón de los colombianos.

Desde sus inicios, Alfredo Hoyos Mazuera y Liliana Restrepo Arenas, fundadores de la marca, entendieron que Frisby debía ser más que un negocio: una empresa capaz de transformar positivamente la vida de las personas. Para Jairo Beltrán Forero, gerente de mercadeo de Frisby, este propósito sigue presente en la cultura de la compañía y es el porqué de la conexión emocional de la marca con los colombianos. Además, resalta el trabajo diario de escucha activa y de innovación. “Siempre hemos buscado comprender no solamente qué quieren los consumidores desde una perspectiva racional, sino también qué sienten, qué los mueve y qué esperan de nosotros como negocio y como marca”, afirma.

Crecer desde las regiones

Frisby nació en Pereira y comenzó su recorrido en ciudades pequeñas, intermedias y municipios antes de llegar a las grandes capitales. Hoy tiene presencia en más de 60 cabeceras municipales, con aproximadamente 300 restaurantes, donde busca construir comunidad y generar oportunidades.

Esta cercanía es una ventaja y por eso se refleja en su comunicación. La campaña Frisby en todas partes menos en Frisby, protagonizada por un personaje que recorre distintos lugares, busca visibilizar territorios que a veces quedan olvidados y conectar con la cotidianidad de cada región.

Camino Frisby

El propósito superior de Frisby se refleja en iniciativas económicas, sociales y ambientales, como la Universidad Frisby, la Fundación Frisby, con 47 años de trayectoria, y el colegio Instituto Tecnológico de Dosquebradas Alfredo Hoyos Mazuera. También promueve la generación de empleo y la protección ambiental, a través de su reserva natural. Este compromiso se evidencia en su condición de sociedad de beneficio e interés colectivo (BIC) y certificación como Empresa B, y se articula en el Camino Frisby, modelo que orienta su gestión.

Según este experto, los resultados del Brand Love Index son una oportunidad para que Frisby siga fortaleciendo su relación con los consumidores y convierta ese vínculo en decisiones y experiencias que lo mantengan vivo.

Al hablar de lo que sostiene esa conexión, Beltrán recuerda una conversación con el fundador de la compañía: “Una vez le pregunté a don Alfredo si no le preocupaba que alguien copiara nuestra fórmula. Él me respondió que ese no era nuestro secreto: el secreto estaba en la cultura y la filosofía de la compañía. Eso es lo que seguimos construyendo y trabajando todos los días”, concluye Beltrán.

Bajo el liderazgo de su presidente Liliana Restrepo Arenas, Frisby se ha consolidado como una de las empresas más queridas por los colombianos, honrando el legado que construyó junto a su esposo, Alfredo Hoyos Mazuera, y manteniendo viva una filosofía empresarial que, durante 49 años, ha trascendido su receta para alimentar con amor, construir confianza y transformar vidas.

Artículo publicado en la edición #506 de los meses de octubre y noviembre de 2026.

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