viernes, octubre 16, 2026
Video entrevista

José Miranda Montecinos, CMO de BYD para América, Europa, Medio Oriente y África, habla sobre Colombia y los planes de la marca para 2027

El ejecutivo chileno habló con P&M sobre cómo ganar la confianza del consumidor latinoamericano, su presencia en 93 mercados y sobre el papel de la cultura y el fútbol en la construcción de la marca.

Con casi un millón de trabajadores y 120.000 ingenieros dedicados a investigación y desarrollo, BYD se presenta como una empresa de tecnología en la que los automóviles ocupan una de varias divisiones. Según José Miranda Montecinos, CMO de la compañía para América, Europa, Medio Oriente y África, BYD registra en promedio 52 patentes por día laboral y disputa el primer lugar mundial en la fabricación de baterías. En Colombia, su historia va más allá de la venta de autos con Motorysa, su socio local, porque el país opera una de las flotas de buses eléctricos de BYD más grandes del mundo.

Miranda pidió no presentarlo como CMO global, ya que su perímetro abarca 93 mercados fuera de China. Es chileno, tiene formación en medios y se define así: “Soy un animal de televisión, vengo de ahí. Entonces tengo una sensibilidad muy grande todo el rato por entender a las personas, las audiencias”. Esa mirada orienta su trabajo, que resume en un objetivo: “Mi desafío es construir credibilidad, confianza con nuestro consumidor”.

El nombre de la marca, Build Your Dreams, nace del propósito de su fundador, Wang Chuanfu, de usar la innovación para combatir el cambio climático y contribuir a reducir en un grado centígrado la temperatura de la Tierra. Miranda aclara que BYD no compite por precio: “Si bien no somos la marca más barata del mercado, porque estamos entregando la mejor tecnología e innovación, somos una marca que democratizó el acceso a la electromovilidad”.

Ese propósito se traduce en una comunicación pensada para una decisión que, según el ejecutivo, involucra a todo el hogar. La compra de un carro figura entre las más importantes después de la vivienda, y en muchos países, donde adquirir casa se volvió difícil, el carro pasa a ocupar el primer lugar. Por eso la marca explica su tecnología, el ahorro para el bolsillo familiar y los beneficios ambientales.

“Hay que convencer al entorno familiar completo, y por eso nosotros tratamos de evangelizar, en el buen sentido de la palabra, desde la educación, desde explicar en fácil nuestra tecnología”, afirma. Miranda también plantea la electromovilidad como un asunto de salud pública, por su efecto en la reducción de la contaminación en las ciudades.

Cuando se le pregunta por el punto de inflexión que impulsó el crecimiento en Latinoamérica, Miranda señala que BYD llegó primero con un producto listo para la región, en un momento en que la industria automotriz no ofrecía alternativas similares. Compara el cambio con la llegada del primer iPhone, que transformó el teléfono en una plataforma para múltiples usos. En el carro, eso se traduce en funciones como comprar boletas de cine, pedir domicilios, controlar el vehículo por voz o usar la batería para cargar un computador o alimentar la energía de una casa. A eso se suma la tecnología superhíbrida DM-i, que permite superar los 1.000 kilómetros de autonomía con un tanque de gasolina y una carga de batería.

“En la mayoría de partes del mundo decimos: It Is Not a Car, It Is a BYD. Lo que estamos ofreciendo al mercado es algo más allá de un auto. Es tecnología con cuatro ruedas”, explica.

En Brasil, donde hace tres años y medio BYD apenas empezaba a vender carros, la marca vende hoy más de 200.000 unidades al año y tiene fábrica propia. Durante varios meses, el Dolphin Mini fue el carro más vendido de ese país. Miranda agrega que en varios mercados la conversión de prueba de manejo a venta oscila entre 50 % y 90 %.

Una marca global con identidad local

Detrás de ese crecimiento está una premisa que Miranda describe como simple y desafiante: “Nosotros queremos traer una empresa global, pero con una estrategia local, que significa que la gente en Brasil sienta que hoy vive una empresa brasileña”. El mismo principio guiará la llegada de la fábrica en Europa. El ejecutivo cuenta que el mes pasado, por primera vez, más de la mitad de los ingresos de la compañía provino de mercados fuera de China. Como referentes pone a Apple y Coca-Cola, marcas cuyo país de origen pasa a un segundo plano frente a su identidad local.

Esa lógica lleva a BYD a buscar momentos culturales en cada país. En Arabia Saudita, la marca trabajó durante un año con el equipo local para integrarse a un programa de televisión durante el Ramadán, temporada clave en lo religioso y en lo comercial. “La gente lo valoró porque una marca extranjera que está llegando al mercado quiso ser parte de un momento importante, cultural para ellos”, relata. En el cine, la compañía creó en Cannes el Build Your Dreams Award, con un jurado de figuras del sector audiovisual, para reconocer a talentos nuevos que no suelen llegar a los grandes festivales.

El fútbol completa ese mapa, y Miranda lo explica con un partido de la Copa del Golfo en Riad en el que, con los ojos cerrados, sintió la misma pasión de La Bombonera o el Maracaná. “Por eso quisimos estar en el fútbol, donde encontramos prácticamente todos nuestros targets de todas nuestras marcas”, dice. Hoy BYD y su marca Denza patrocinan clubes como el Manchester City, el Inter de Milán y el Paris Saint-Germain.

Para Miranda, la confianza depende de la consistencia. “La confianza es algo que se demora uno en construir y se puede perder en un minuto”, dice. El ejecutivo atribuye a la cultura de origen de la compañía un ejercicio de humildad. También destaca el papel de los importadores y distribuidores, como Motorysa en Colombia, que respaldan a una marca nueva con la posventa y los demás procesos de servicio. “Es superfácil prometer muchas cosas a través de un bonito lenguaje o fuegos artificiales, pero al final la experiencia es la que manda”, afirma.

Las apuestas para 2027

Con esa base, Miranda prevé que su perímetro supere los 100 mercados el próximo año y quiere dedicar más tiempo a África, donde ve una gran oportunidad.

En Colombia, BYD llega al cierre de 2026 con resultados que respaldan ese diagnóstico. De acuerdo con Motorysa, su importador oficial, la marca cerró 2025 con el 52,4 % del segmento de vehículos 100 % eléctricos y sumó 10.886 matrículas entre eléctricos e híbridos enchufables. Con esas cifras entró en el puesto 10 de las marcas más vendidas del país y registró el mayor crecimiento anual del Top 10, de 137,2 %. Según las cifras de Fenalco y la ANDI con base en el RUNT, en el primer semestre de 2026 el país matriculó 24.477 vehículos eléctricos nuevos, y BYD ocupó el segundo lugar con 5.771 registros y una participación de 23,6 %. En septiembre, por primera vez, los híbridos y eléctricos superaron el 50 % de participación mensual en el mercado.

Miranda explica que en Colombia, un mercado pequeño con más de 140 marcas de vehículos, el reto pasa por la creatividad. La inteligencia artificial hace parte de ese plan: el ejecutivo usa dos agentes que funcionan como su “brazo izquierdo y derecho” y anticipa novedades en generación de contenidos. La compañía también buscará que su comunidad de BYD Lovers disfrute de los patrocinios deportivos, por ejemplo con invitaciones a partidos del PSG.

En enero, BYD reunirá en China, por primera vez, a sus equipos de los 93 países en un encuentro global. Miranda espera que allí los mercados compartan aprendizajes y pone dos casos como referencia: “Colombia es un golden case que puede servir para muchos mercados, y UK es un golden case que va a servir de referencia a todo el mundo”.

Su intención de cruzar las experiencias de Bogotá y Londres muestra a una marca que todavía está entrando en buena parte del mundo y que ya convierte a sus filiales en fuente de conocimiento para el resto de la red.