miércoles, junio 03, 2026
Sofia Durán

Por años, el santo grial del marketing digital fue “estar en Google”. Optimizar para buscadores, escalar posiciones, estar en la pagína #1, ganar clics. Esa era no ha terminado, y sigue dando resultados, no obstante, sí ha cambiado radicalmente. Hoy, la pregunta ya no es si tu marca aparece… sino si tu marca es la respuesta que todos buscan.

Hace unos meses, en una reunión con un equipo de marketing en Bogotá, alguien hizo una pregunta que resume el momento actual: “¿Qué pasa cuando nuestros clientes ya no hacen clic?” Silencio en la sala. No porque no supieran la respuesta, sino porque intuían algo más grande: el cambio ya empezó.

La llegada de la Inteligencia Artificial generativa, que comprende desde asistentes conversacionales hasta motores de búsqueda impulsados por AI, está redefiniendo la forma en que las personas descubren, comparan y eligen marcas. Estamos pasando de una economía de clics a una economía de respuestas. Y en esa nueva economía, las reglas del juego son distintas.

Del SEO al AEO: cuando aparecer ya no es suficiente

En el modelo tradicional, el SEO (Search Engine Optimization) nos ayudaba a entrar en el índice. Es decir, a ser encontrados. Hoy, la AI introduce un nuevo concepto que los marketers necesitan dominar: el AEO (Answer Engine Optimization), otro nuevo concepto, ya había hablado en otra columna sobre AIO, porque las plataformas de AI no solo listan resultados, construyen respuestas.

En el nuevo flujo de búsqueda con AI ocurren tres cosas clave:
1. Tu contenido y base técnica alimentan el sistema.
2. La AI recupera y valida información cruzándola con múltiples fuentes.
3. Finalmente, construye una respuesta donde cita (o no) a las marcas.

Esto implica un cambio profundo: ya no se compite solo por tráfico, se compite por ser confiable, citado y recomendado. Razón por la que hay que comprender la nueva visibilidad de marca en 5 pilares.

1. Base técnica: si la AI no puede leer tu contenido, no existes. Incluye estructura semántica, datos estructurados, acceso de bots y renderizado adecuado.

2. Contenido: escribir para responder. Contar con contenido claro, directo, con datos respaldados y actualizado.

3. Autoridad: quién se es, realmente importa. Consistencia de marca, voceros visibles, credenciales y conocimiento propio.

4. Señales externas: otros deben hablar de tu marca. Medios, reseñas, comunidades y citaciones.

5. Medición: nuevos KPI. Citación en IA, share of voice, sentimiento y tráfico desde IA. El cambio más importante

Pasamos de crear mensajes a crear significado interpretable por máquinas, donde la precisión y la credibilidad se convierten en arma fundamental donde nace un nuevo rol y entendimiento para el marketer. El marketer se convierte en un arquitecto de confianza que integra tecnología, contenido, reputación y datos.

Cómo empezar a ejecutar:

1. Audita cómo aparece tu marca en respuestas de AI.

2. Convierte tus páginas en centros de respuesta.

3. Activa una estrategia de autoridad externa.

4. Publica conocimiento propio.

5. Entrena a tu equipo en AI-first marketing.

La AI no es una amenaza para el marketing, es un filtro. Las marcas que lideren serán las más útiles, confiables y relevantes.

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Miguel Dallos
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