Con la meta de atraer a 60.000 visitantes y democratizar el acceso al conocimiento, este centro de ciencia, arte y tecnología presenta un ambicioso plan de trabajo que transformará sus instalaciones en un ecosistema vivo.
Ubicado en Cali, el Centro de Ciencia, Arte y Tecnología (Yawa) es una infraestructura pública de vanguardia adscrita a la Secretaría de Desarrollo Económico. A un año y medio de su inauguración, este espacio, que alberga tecnologías de nivel mundial como un domo inmersivo de proyección (Full Dome), salas de captura de movimiento (Mocap) y escenarios Chroma Key, asume el reto de consolidarse como una plataforma estratégica para la apropiación social del conocimiento. Más allá de ser un centro recreativo, la entidad busca articular a la ciudadanía, los creadores y el sector empresarial para cerrar brechas tecnológicas e impulsar el desarrollo local.
En esta conversación con P&M, Marcela Mosquera, su directora detalla la hoja de ruta para convertir este complejo en un ecosistema vivo y dinámico.
P&M : ¿Cómo estructuró Yawa su plan de trabajo para lograr la meta de 60.000 visitantes? ¿Qué rol juegan las alianzas y los eventos ancla en este proceso?
Marcela Mosquera: Diseñamos un plan de trabajo, ya aprobado por la Secretaría de Desarrollo Económico, cuya razón de ser es la democratización del acceso a la tecnología. Si consideramos que el 60 % de la población de Cali pertenece a los estratos 1, 2 y 3, debemos crear experiencias atractivas para ellos. Yawa no puede ser el espacio de una sola visita al año; debe ser un lugar con una agenda dinámica.
Iniciaremos con eventos piloto en junio y un lanzamiento masivo en julio, articulándonos con los festivales y la agenda de ciudad. Para atraer a esas 60.000 personas, la estrategia es activar Yawa de afuera hacia adentro. Vamos a inaugurar la "Plaza Yawa" en el exterior, dándole vida con food trucks innovadores que dialoguen con el lenguaje de la ciencia y la tecnología.
Allí tendremos el "Cine Yawa" al aire libre, sin costo, además de batallas de baile cuerpo a cuerpo con academias locales, experimentos científicos y una agenda cultural para niños y familias los fines de semana. Queremos generar movimiento exterior para que la gente sienta curiosidad por entrar. Si hay algo con lo que puedo definir este nuevo periodo, es que algo está pasando en Yawa.
P&M : Una vez que el visitante ingresa atraído por esa oferta exterior, ¿Qué experiencias tecnológicas e interactivas encuentra al interior de las salas?
Marcela Mosquera: Al ingresar, lo primero es una oferta museográfica gratuita. Somos los custodios de las artes mediales en Cali, así que todo el arte que verán estará intervenido por la tecnología. Además, implementaremos experiencias científicas para que los adultos pierdan el miedo a la ciencia y experimenten como lo hacen los niños.
Ya dentro de nuestra infraestructura paga, el circuito es impresionante. El Domo no solo proyectará películas Full Dome actualizadas para diversos públicos, sino que será un escenario interactivo. Así como tuvimos un evento de Star Wars para 2.000 personas, tendremos noches de ciencia, tardes de camping infantil en el domo y hasta "Yoga Cósmico", una experiencia verdaderamente inmersiva.
Por otro lado, bajando a nuestras salas especializadas, tenemos la sala de innovación, el espacio Chroma Key y la sala Mocap (captura de movimiento). En ellas hemos hecho ejercicios como "Yawanauta", donde a un niño se le toma una foto en el Chroma Key, pasa por la sala de edición y termina proyectado en el Domo viajando por el espacio.
P&M : Además del aspecto recreativo, estas tecnologías de vanguardia tienen aplicaciones corporativas y científicas. ¿Cómo se está explorando ese potencial?
Marcela Mosquera: Exactamente. Tenemos retos grandes en la consolidación de alianzas. La sala Mocap cuenta con una tecnología de captura de movimiento impresionante que resulta muy atractiva para otros sectores. En el deporte, por ejemplo, el estudio milimétrico del movimiento permite afinar técnicas para lograr una mejor pisada, una mejor patada en el fútbol o un mejor swing.
En el sector salud el impacto es precioso: la captura de movimiento sirve para personas que requieren prótesis, ayudando a definir con exactitud el tipo de asistencia que necesitan según su anatomía. No hablamos solo de recreación o de producir videojuegos y películas animadas, sino de generar impactos reales en la ciencia y la medicina.
P&M : Tienen en marcha la iniciativa "Yawa al barrio" para llegar a 11 comunas. ¿Cómo lograrán que ese contacto comunitario se traduzca en visitas a la sede física?
Marcela Mosquera: Como nuestra misión es democratizar el conocimiento, es vital salir y contarle a las comunidades qué pasa en su ciudad y a qué tienen acceso. Haremos intervenciones en 11 comunas, pero el gancho principal, que está en desarrollo, es llevar proyectos científicos o artísticos a los barrios, trabajar con la gente y luego traer el resultado de lo que ellos mismos desarrollaron para exponerlo aquí en nuestra zona de museografía.
Imagínate a un joven que desarrolló un proyecto en su comuna y luego viene a Yawa y ve su obra expuesta para que toda Cali la aprecie. Creemos que ese es el mejor incentivo para atraerlos y consolidar ese vínculo.
P&M : Considerando esta transformación integral, ¿Cómo quieren que el caleño y el sector empresarial entiendan a Yawa de ahora en adelante?
Marcela Mosquera: Yawa lleva apenas un año y medio de inaugurado; hay que darle la oportunidad de madurar. Nuestro gran propósito este año es que los caleños conozcan el inmenso potencial que tienen aquí adentro. Queremos que entiendan a Yawa como su plataforma pública de apropiación social del conocimiento.
Queremos que el ciudadano sepa que hay experiencias gratuitas en la plaza y en la museografía, y que comprar la boleta del Domo complementa un circuito espectacular. Al mismo tiempo, queremos que los empresarios encuentren aquí un aliado estratégico para cerrar brechas tecnológicas.
Para resumir lo que queremos que la ciudad entienda de este espacio, me gusta usar una frase: Yawa es una plataforma que nos permite entender el presente de la ciudad, pero nos presenta el futuro. Y nos ayuda a producir el futuro de nuestra ciudad.



