viernes, diciembre 09, 2022
Lucas Chavez Alcorta

Cuando me dijeron hace 13 años que mi siguiente destino para vivir sería Colombia, una avalancha de preguntas de amigos, colegas y compañeros de trabajo se me vino encima. «Lucas, ¿y no te da miedo?», «Asumo que te van a poner seguridad», «Por favor cuídate mucho», «¿Estás seguro?».

Sí, estaba muy seguro de que quería venir a Colombia y conocerla por mis propios medios, mas no por las noticias, la prensa y las series o películas al respecto. Entendía también a qué se referían mis compañeros con sus cuestionamientos. Y como peruano nacido en los ochenta, viviendo su infancia en el punto más alto del terrorismo, no me sentía tan lejano a dichas realidades.

Dicho esto, ¿se imaginan la gran tarea de marketing y de publicidad que es trabajar la imagen de la Marca País? Es una de las más desafiantes que pueda existir, sin lugar a duda.

Al hablar de campañas de Marca País, se me viene a la cabeza «Perú Nebraska» del 2011 a cargo de Y&R. Cabe mencionar que no lo digo desde la vereda del patriotismo, realmente es una joya que además se llevó el Grand Prix de Contenido y PR en el Ojo de Iberoamérica de aquel año. Además, un par de leones de bronce, entre otros.

Este proyecto es un buen ejemplo de lo orgulloso que te puedes sentir de tus orígenes y de lo orgulloso que te puedes sentir también de ver un trabajo tan bien hecho e ingenioso (así no seas peruano).


Pero para mí, uno de los ejemplos más potentes y fuertes de una Marca País, lo experimenté un 10 de enero del 2010 aterrizando en Bogotá. La ciudad que sería mi nuevo hogar me recibía con un gran anuncio que rezaba: «El riesgo es que te quieras quedar». “Boom” en mi cabeza. Me la voló. Esas ocho palabras tan directas entraron a lo más profundo de mí, ganándose mi top of mind y, por supuesto, mi top of heart.

Me parecía un mensaje muy fuerte y totalmente honesto.

A corazón abierto, de primeras aceptan el prejuicio, el sesgo y el escrutinio al que han estado sometidos por años. Lo toman como una clara declaración de algo que está en boca de todos, pero rematan con una astuta y hasta soberbia provocación que te enamora. Ese juego de palabras capta tu atención inmediatamente, sumado a darte también un parte de tranquilidad.

Cuenta además con una gran responsabilidad. Si estás dispuesto a lanzarte a hacer semejante promesa es porque estás convencido de que las cosas están cambiando.

Esto no es únicamente un esfuerzo publicitario, sino que es a todo nivel. Con esas credenciales, vas generando contenido de calidad que muestre la mejor cara del país, desde la televisión, el cine, el teatro, es decir, el entretenimiento en general.

Luego, naturalmente, se va dando la mejor forma de publicidad que uno puede tener: la del boca a boca, el voz a voz. Consideremos que para el 2009 la cantidad de turistas que entró al país fue de 2,3 millones de personas, mientras que a cierre de 2019 en pre-pandemia, la cifra se duplicó alcanzando los 4,5 millones de visitantes a Colombia. Una cifra récord en la historia del turismo del país. «El riesgo es que te quieras quedar», a cargo de Sancho BBDO hace 15 años, demuestra a través del tiempo su poder de enganche.

Es una frase que perdura y que, en definitiva, resonó y resuena entre turistas, residentes y locales. Esto connota la gran tarea que tenemos de crear y construir marcas fuertes, potentes, que conecten, inspiren y tengan como misión mantener la buena imagen que pregonan.

Continuemos siendo nosotros mismos los mejores embajadores de esa marca país que tanto nos necesita, que es hermosa y llena de magia: Colombia. Para que –así– más de los compañeros que me llenaron de dudas al inicio, hoy digan junto conmigo: «Qué afortunado de que el mayor riesgo fue que Colombia se quedó en tu corazón».

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