lunes, septiembre 07, 2026
Campañas

Un año después de nacer con IA, Lukrecio se volvió peluche en 26.000 hogares colombianos

Una marca con 120 años combina creatividad, tecnología con propósito y tradición para comenzar bonito el día y reconectar emocionalmente con las familias del país.

En un mundo donde las mañanas transcurren a un gran ritmo y las pantallas ganan espacio en la mesa, hacer una pausa para conectar de verdad con quienes queremos se ha convertido en un pequeño acto de valentía.

Con esa intención, Luker, marca emblemática de CasaLuker con más de 120 años de historia, decidió buscar una forma diferente de conectar con los hogares y en especial con los más pequeños de la casa. El resultado de ese esfuerzo se reflejó en más de 26.000 hogares en toda Colombia que abrieron sus puertas para adoptar a Lukrecio, un oso de peluche con un dulce aroma a chocolate que logró dar el salto del mundo digital para volverse un integrante más de la familia.

Pero esta historia no se trata de entregar un peluche, pues la figura jamás fue el destino final.

Lukrecio nació hace un año como una apuesta creativa desarrollada junto a la productora Diptongo y fue una de las primeras experiencias en el país en crear un personaje mediante inteligencia artificial. Más allá de la tecnología, su verdadera razón de ser fue convertirse en un espíritu narrativo, un embajador encargado de recordarle a todo el país que la mejor manera de empezar el día es demostrando amor a los nuestros por medio del desayuno.

A través de Lukrecio, la conocida filosofía de "Empezar Bonito el Día" cobró un significado mucho más íntimo y cotidiano. La marca quiso llevar a las casas la idea de que preparar y compartir el desayuno es, en realidad, el primer "te amo" de la mañana. Es un gesto sencillo pero profundo que nos invita a parar un momento al despertar, dar las gracias por un nuevo día, valorar a las personas que comparten nuestra mesa y aplaudir el cariño de quien se levanta temprano a preparar los alimentos. Luker entendió que, para seguir siendo relevante para nuevas generaciones, debía construir un lenguaje emocional diferente sin renunciar a su historia.

Ese propósito cobra un sentido aún mayor al mirar lo que servimos en la mesa. En un mercado donde existen muchas opciones de chocolates de mesa con azúcar añadida, Luker cree que el mejor chocolate al desayuno es aquel que tiene 100% cacao y es sin azúcar añadida. De esa manera, cada hogar conserva la libertad de endulzar la bebida a su gusto y disfrutar de los beneficios reales y de un auténtico sabor.

Por eso, el suave aroma a chocolate que emite el peluche de Lukrecio se quedó en esos 26.000 hogares como un recordatorio sensorial diario. Es una invitación constante a no descuidar el tiempo juntos y a transformar la primera comida de la mañana en un espacio de afecto, buena nutrición y prácticas para empezar bonito el día.

“En Luker creemos que innovar no consiste únicamente en desarrollar nuevos productos o nuevas campañas; consiste en encontrar mejores formas de acercar a las personas a aquello en lo que creemos. Lukrecio nos permitió hablar de algo mucho más importante que un personaje: recuperar el valor del cacao 100% natural en la alimentación de las familias colombianas y demostrar que un desayuno compartido sigue siendo una de las formas más sencillas de empezar bonito el día”, Camila Peña, gerente de la marca Luker.

Hace 120 años Luker comenzó con un sueño: llevar el chocolate a las familias colombianas. Hoy ese sueño sigue siendo el mismo. La diferencia es que ahora tiene nombre, voz, olor a chocolate y muchos nuevos hogares desde donde sigue invitando a los colombianos a empezar bonito el día.