A medida que la IA inunda todos los aspectos de nuestra vida diaria, es un buen momento para preguntarnos qué pasará con el marketing, las marcas y el posicionamiento en la mente del consumidor.
Lo que plasmaré en esta columna de opinión está basado en mis acciones del día a día y en cómo he visto que ha cambiado el marketing que hacía hace 10 años frente a lo que hago hoy.
Un ejercicio sincero sería preguntarle a 10 personas de tu target quiénes ven televisión, videos en su celular o utilizan IA para resolver inquietudes cotidianas. En mi caso, hice el ejercicio y los resultados fueron: 2 de 10 ven televisión, 10 de 10 ven reels en alguna red social desde su teléfono y 8 de 10 le hacen preguntas diarias a ChatGPT. Esto lo hice con un target de gerentes de negocio. El cambio es notable.
Teniendo en cuenta esta transformación, exploremos cómo imagino el marketing en 2026:
Contenido con IA. Vi, sin ningún asombro, cómo dos marcas de droguerías, sin ningún tipo de manejo de imagen oficial, utilizaron a Cristiano Ronaldo en uno de sus reels. El resultado: 1,8 millones de reproducciones. No digo que esto deba replicarse, pero la IA definitivamente será una herramienta clave para la edición, producción de imágenes o videos, que antes podían salir muy costosos, o para realizar ediciones en tan solo segundos.
AEO o GEO (optimización para motores de búsqueda en modelos de lenguaje): el nuevo SEO. Imaginemos que, al preguntar por una receta de sopas, el modelo recomienda un caldo de costilla y, al profundizar, menciona nuestra marca. Posicionar nuestra marca para que los LLMs la reconozcan y la asocien con sus posibilidades debería ser la prioridad de todas las marcas en 2026. Existen muchas técnicas para lograrlo y, en general, se trata de estrategias de contenido.
Agentes: la creación de agentes capaces de generar parrillas de contenido, copies publicitarios, blogs, SEO, GEO, análisis de estudios de mercado y mucho más. El 6 de marzo, Anthropic publicó su más reciente estudio sobre el impacto laboral de la IA en diferentes áreas de la economía. La mala noticia: el marketing figura entre los tres sectores más expuestos, junto con artes y medios, finanzas y gestión empresarial. Implementar agentes que se encarguen de tareas repetitivas dentro del equipo de marketing será parte del futuro de todas las organizaciones. Mi opinión es que incluso deberíamos medirlos de la misma forma en que medimos a las personas: cantidad de posts generados, calidad de los mismos, tasa de error, engagement, entre otros.

Mundial: en medio de tanta incertidumbre, este evento será un ancla para los espectadores y, quizás, un respiro para los medios tradicionales, que sacarán el mayor provecho de toda su exposición.
Datos: menos recolección, más conexión. Se trata de conectar directamente todo lo que hacemos con la data que recolectamos. Antes esto parecía imposible; hoy, un bot puede analizar rápidamente todas las métricas de Google Ads para determinar qué anuncio funciona mejor y por qué. O bien, puede cruzar estudios de marca con acciones en diferentes regiones del país para entender qué mensaje comunicar en cada una de ellas. Uno de los grandes errores en 2026 será no tener una data perfectamente organizada y legible para la IA, y es quizás uno de los principales trends del año.
Grandes cambios en los modelos de agencias publicitarias: las agencias se están ajustando rápidamente a los nuevos modelos. Deben hacerlo, porque de lo contrario su existencia será cuestionada. Comenzaremos a ver agencias más pequeñas, enfocadas en nichos mucho más específicos.
Todo esto implica grandes cambios organizacionales: nuevas herramientas, políticas claras entregadas por las compañías a sus empleados y capacitaciones que les permitan usar la IA a su favor.
Por último, debo decir que algunas de estas tendencias cambiarán en el futuro próximo. Comenzaremos a valorar profundamente el contenido humano. El mejor ejemplo son los deportes: con su impredictibilidad, su componente humano y la pasión que generan (ver un partido de robots sigue siendo, hoy por hoy, bastante aburrido). Y esto será aún más evidente a medida que todo el contenido comience a lucir similar y se difumine la línea de la autenticidad.
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