Mercadeo: 5 consejos para que una marca sea original

Por: CastleBerry Media, productora de contenido de negocios. En mercadeo, ser original es posiblemente uno de los retos más desafiantes que nos exige el mundo de hoy para alcanzar el éxito. De hecho, el triunfo de una estrategia de marketing puede medirse en términos de cuán original es y cómo esto influye para destacarse en el mercado. Es por ello que la originalidad es un ingrediente del que no podemos prescindir para mejorar nuestra comunicación. Pero, ¿Qué significa ser original?

Creatividad

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Para Adam Grant, escritor y conferencista, las personas originales son personas “no conformistas”. Los originales son aquellos que impulsan la creatividad y buscan transformar el mundo. El autor de dos bestsellers traducidos a más de 34 idiomas nos explica en su más reciente libro “Originals: How Non-Conformists Move the World, que la originalidad no es una cualidad perteneciente exclusivamente a un grupo exclusivo. Por el contrario, cualquier persona puede ser original si se lo propone.

Camino a la originalidad en mercadeo

A continuación exploraremos los cinco principios que caracterizan a las personas originales, según Adam Grant:

1. Rechazan lo obvio. La gente original no se limita a hacer lo que se espera que hagan, no siguen estándares, buscan otras opciones y evalúan si existe una mejor forma de lograr un objetivo. Por eso, para Grant una primera característica de los originales es que son personas curiosas.

De acuerdo con el autor, esta chispa es evidente desde aspectos tan básicos como elegir descargar otro navegador de internet (Firefox o Chrome) a usar el predeterminado (Internet Explorer o Safari). De hecho, de acuerdo a un estudio realizado, las personas que optaron por un navegador de internet distinto al predeterminado tuvieron 33% más rendimiento en sus labores que las que no lo hicieron.

2. Toman riesgos con prudencia. Si el miedo es el peor enemigo de los originales, podríamos decir que la prudencia es su gran aliado. Si bien los originales permanentemente están probando cosas nuevas -y por supuesto esto representa un riesgo- no significa que carezcan de cautela. Más bien, las personas originales más exitosas son aquellas que gestionan su cartera de riesgos y no asumen ninguno antes de evaluar bien cada escenario.

También, “Tener seguridad en un ámbito de la vida, nos da la libertad de ser original en otro.”, explica Grant. En este sentido, el autor menciona los ejemplos de personajes como Steve Jobs, Henry Ford, Thomas Edison, quienes preservaron su estabilidad familiar, personal y laboral mientras desarrollaban sus grandiosas ideas.

3. No se confían en sus ideas. La mayoría de las personas suelen confiar demasiado en sus propias ideas y pierden de vista los contras. Por esa razón, Grant aconseja buscar la opinión de otros grupos con diversas experiencias antes de avanzar en un proyecto. Mientras más vivencias tenga una persona, más amplia es su forma de ver el mundo.

Los artistas o personas relacionadas con el medio artístico son las más recomendables para compartirles una idea original, según el profesor Grant, ya que están abiertas a nuevas posibilidades y tienen perspectivas alejadas de los prototipos comunes.

4. Generan y transforman sus ideas. Es sin duda, para el escritor de “Originals”, la generación y transformación de ideas lo que convierte a alguien en un verdadero original. “Tienes que generar una gran cantidad de basura para alcanzar la grandeza”, señala Grant. Sus argumentos se basan en historias como las de Mozart, Beethoven y el propio Thomas Edison, quien antes de obtener la soñada “bombilla eléctrica” tuvo 999 intentos fallidos.

Entonces, en pocas palabras lo que Grant quiere destacar es que no existe un equilibrio entre cantidad y calidad. Se necesita mucha más cantidad para alcanzar la verdadera calidad. En definitiva, los originales generan y generan ideas -muchas de ellas malas ideas- hasta que se ilumina el bombillo correcto.

5. Procrastinan. Aunque la procrastinación podría ser considerada un enemigo para la productividad, algunos estudios la señalan como un recurso para la creatividad. Un experimento realizado por Grant arrojó que las personas que interrumpieron su tarea para tomar un descanso y luego continuar, aumentaron su creatividad en un 28%.

Cuando tomamos un descanso en medio del proceso creativo, la mente continúa trabajando en la tarea previa, lo que permite la incubación de nuevas ideas. Incluso, en el Antiguo Egipto se hablaba de dos definiciones para el verbo procrastinar. Una se refería a “pereza denotada” y la otra a “esperar el momento adecuado”.

La historia está llena de personas que pospusieron sus responsabilidades y tuvieron grandes resultados, como por ejemplo; Leonardo Da Vinci, quien trabajó por 16 años en su obra maestra la Mona Lisa, o el caso de Martin Luther King, quien escribió sólo hasta el último momento su popular discurso “I have a dream”.

Sin lugar a dudas, cada uno de estos principios nos puede ayudar a construir estrategias de marketing más exitosas.

De ahora en adelante cuando estés trabajando en un proceso creativo recuerda:

  • Buscar otra opción para expresar el mensaje que deseas, rechaza lo evidente.
  • No le tengas miedo a tomar riesgos, pero recuerda medirlo bien.
  • Compartir la idea con tu equipo de trabajo, seguro tendrás nuevas formas de ver el proyecto
  • No frustarse ante las ideas fallidas, al final verás el resultado.
  • Tomarse un descanso y regresar con la mente fresca.
  • Volver a recordar los cinco principios de Adam Grant.

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