Naranja: el color de la creatividad

Era el 13 de octubre de 1974, Frank Sinatra descendía de la tarima del Madison Square Garden después de un concierto. Como era su costumbre, el artista estaba vestido con un smoking negro; una pañoleta naranja emergía del bolsillo izquierdo de su saco. Un periodista le preguntó: “Señor Sinatra, ¿por qué utiliza un pañuelo de ese color?”. La respuesta llena de emoción del cantante fue “es que el naranja es el color más feliz”.

Colombia, al igual que Sinatra, decidió pintarse de ese color que no solo se asocia a la felicidad, sino que además identifica a las industrias creativas en el mundo (el teatro, la danza, la música, el cine, entre otras) y aprobó la Ley de Economía Naranja que, según su texto, tiene como objetivo desarrollar, fomentar, investigar y proteger estas industrias, incluida la publicidad.

P&M desarrollará para sus lectores diferentes entregas sobre las vivencias, experiencias y aciertos de los empresarios de las industrias creativas en Colombia.

 ¿Quiénes son los empresarios creativos o naranja?

Los que no paran, los que se incomodan en el área de confort, los que siempre quieren más, los que se reinventan todos los días, los que siempre tienen la diez puesta. Esos son los emprendedores creativos o naranja, que hoy en día están permeando todas los sectores debido a que tienen como insumo principal la creatividad.

Su historia merece ser contada, sus éxitos, sus procesos internos, cómo lo logran, cómo se reinventan, qué conocimientos tienen, qué las diferencia, por qué son expertos y hasta especialistas en el oficio publicitario.

Por eso usted no se puede perder en la edición impresa de julio de 2017 la oportunidad de unirse a esta nueva oleada de empresarios naranja. Si usted tiene una historia que contar y que de seguro inspirará a otros, lo invitamos a que se vincule comercialmente a este especial titulado Empresarios naranja ¡al ataque!

Para mayor información con Alexandra Palomar en el correo electrónico [email protected] y el celular 3144450220

Aprobada la ley para las industrias creativas, ¿cómo beneficia a la publicidad colombiana? (primera entrega)

El Congreso aprobó la ley Naranja que busca fomentar, incentivar y proteger las industrias creativas en el país. Además impulsa y genera valor en razón de sus bienes y servicios, así como en la creatividad y la cultura, los cuales se fundamentan en la propiedad intelectual. Pero ¿cuáles son los beneficios para la industria publicitaria del país?

ley
La nueva ley promete beneficios para la industria publicitaria en cuanto a facilidades para los emprendedores y para la exportación de servicios de las agencias.

Según Iván Duque, senador proponente de la iniciativa quien habló en exclusiva con P&M, la industria publicitaria colombiana tendrá beneficios para el emprendimiento y la creación de nuevas agencias, al igual que ventajas cuando de exportar sus productos creativos se trate.

“En el caso de la publicidad, que es una creación funcional, es importante resaltar que los emprendedores van a tener acceso a crédito para la fundación de agencias. Por otro lado se van a abrir canales para que las agencias de publicidad colombiana puedan exportar sus servicios a otros países. Que a través del desarrollo de  los tratados de libre comercio se le abran oportunidades a las agencias para que puedan participar en licitaciones en otros países en los sistemas de compras públicas”, aseguró.

El senador agregó que es importante que las agencias que muestren sus servicios en el exterior vayan con el sello de creación colombiana y que los canales de exportación promoverán el trabajo de las agencias del país en otras partes del mundo.

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Aunque la ley no tiene un beneficio directo para los anunciantes, pero al fortalecer el marco de las industrias creativas se afianzará más la relación que existe entre quienes ofrecen sus servicios de promoción como quienes los requieren.

¿Qué trae la nueva ley?

La ley contempla que el Gobierno Nacional otorgue incentivos para las personas naturales y jurídicas que ejerzan mecenazgo, patrocinio y/o auspicio, de las actividades definidas dentro de los sectores de la Economía Creativa.

También busca que, a través de la Financiera del Desarrollo Territorial (Findeter), se creen líneas de crédito y cooperación técnica para el impulso a la construcción de infraestructura cultural y creativa en los entes territoriales.

Los proyectos de infraestructura estarán orientados principalmente a infraestructura urbana que estimule estos sectores, infraestructura dedicada tales como museos, bibliotecas, centros culturales, teatros, y otros, e infraestructura digital tendiente a democratizar el acceso a conectividad e Internet de alta velocidad.

¿Qué es la Economía Naranja o creativa?

La economía naranja se compone por las industrias creativas como el cine, la música, la arquitectura, el diseño, los festivales y carnavales. En total abarca cuatro grandes sectores: el patrimonio ancestral, las artes visuales y escénicas, los medios como la televisión y la radio, y las creaciones funcionales como la arquitectura y el diseño.

Colombia tiene un sector cultural y creativo que representa más del 3 por ciento del PIB (Producto Interno Bruto), según la Organización Mundial de Propiedad Intelectual. Este aporte es mayor que el que hace el café y la minería al PIB.

La estrategia para que se implemente la Ley Naranja será a través de las 7i (Información, Instituciones, Industria, Infraestructura, Integración, Inclusión, Inspiración)

Este inmenso abanico es tan grande como el sector minero y más grande que el sector del carbón e incluso que el sector del café, con la ventaja que no está expuesto a las grandes variaciones del mercado. Esto último se demostró en la última recesión económica de 2009 cuando la economía naranja mantuvo sus niveles de crecimiento estables.

Visibilizar estas ventajas y aprovechar el inmenso potencial del bono demográfico que nos ofrece la juventud colombiana es una deuda que tienen hoy los tomadores de decisiones y quienes construyen políticas públicas con las nuevas generaciones.

En un país cuyo promedio de edad no supera los 30 años, no podemos dejar a un lado a los jóvenes. Debemos saber explotar el potencial naranja y visibilizar las nuevas oportunidades para lograr un mercado que considere el valor de los bienes y servicios naranja para dar vuelta a viejos modelos de desarrollo que hasta hoy solo han demostrado su ineficiencia para adaptarse a la realidad nacional.

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