Knock Out al impuesto de las bebidas azucaradas

Las bebidas azucaradas han sido protagonistas de diferentes debates en los últimos días en Colombia debido a que es uno de los temas de la Reforma Tributaria que más ha causado polémica. Sin embargo, dentro de los cambios que ha tenido el texto de la reforma en los últimos días, el posible gravamen del 20% que aumenta el precio de estos productos quedó eliminado porque, según varios senadores de la comisión tercera, esta no es la solución para evitar el daño en la salud de los consumidores.

bebidas azucaradasEste impuesto que había puesto en un rifirrafe a anunciantes, publicistas, azucareros y organizaciones no gubernamentales de todo el país, como lo evidenció este medio en la edición impresa del mes de noviembre, pasó a ser una iniciativa que no fue aprobada por la Comisión Tercera del Senado.

“Esta iniciativa tiene una muy baja oportunidad ya porque la mayoría de los congresistas de las Comisiones terceras no lo apoya. Podría revivir en Plenaria, pero es poco probable”, aseguró Antonio Navarro Wolf, senador.

Por su parte, Esperanza Cerón, directora de la organización no gubernamental, Educar Consumidores, aseguró que “se trata de un debate político que va mucho más allá de la evidencia científica. La no aprobación del impuesto no es por desconocimiento, sino que se trata de un tema de intereses. La industria puede dejar de ganar un poco, pero las enfermedades crónicas no tienen reversa”, dijo.

La estocada final al impuesto de las bebidas azucaradas

Las razones que hicieron que el impuesto no fuera aprobado es que la mayoría de los congresistas opina que no se trata de un correctivo al problema de la obesidad y además afectaría a los estratos más bajos.

“Para solucionar el tema de la obesidad no se trata solamente de un tema de impuesto. El Gobierno también tuvo una ley de 2009 que nunca se puso en marcha. Además se afecta a los tenderos y a la clase más pobre en su gasto. Hay que trabajar con la industria en alianza común sobre el tema”, afirmó, María del Rosario Guerra, senadora.

En días pasados, los tenderos del país presentaron ante el Congreso de la República y el Gobierno Nacional cerca de 23.000 firmas como muestra de su rechazo al impuesto de bebidas azucaradas incluido en la Reforma Tributaria.

En el texto que entregaron, estos pequeños comerciantes hicieron referencia a la inmensa preocupación por la imposición de tributos a los productos comercializados por los tenderos y en particular frente al impuesto a gaseosas y demás refrescos que contengan azúcar, como tés, jugos, y polvos para disolver.

De acuerdo con voceros de los tenderos, esta medida afectaría negativamente el ingreso de más de 580 mil familias colombianas que viven de esta actividad comercial, puesto que estos productos, representan el 20% de sus ventas y el 33% de sus utilidades.

Lo que opina la industria

Aunque en varios países se optó por poner este tipo de impuestos, los resultados no fueron los esperados, aunque si se logró una disminución en el consumo, esto no fue el correctivo que se esperaba.

Además la publicidad y las estrategias de marketing se vieron truncadas puesto que parte de ese gravamen era controlar los mensajes que llevaran al consumo.

Publicidad

“La industria de bebidas es un actor de alta relevancia para el país ya que está encadenado con muchos actores de la economía: Anunciantes, Agencias de Publicidad, Tenderos, Agro, Transporte, Impresión, Envases y Empaques y claramente todos estos actores se verán afectados  ya que la industria disminuirá su producción y por ende se resentirá su cadena. Lo interesante es que todos estos actores le están pidiendo públicamente al gobierno y al legislativo que no los afecten ya que la premisa de responsabilidad de las bebidas como culpables de la obesidad y la de efectividad del impuesto contra la obesidad no son ciertas”, aseguró Santiago López, Director Ejecutivo de la Cámara de la Industria de Bebidas  Asociación Nacional de Empresarios de Colombia ANDI.

 

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