Inteligencia de Negocios, una disciplina que requiere nuevas competencias

La Inteligencia de negocios (Business Intelligence o BI) como disciplina involucra métodos, procesos y tecnología para soportar la toma de decisiones en el ámbito de los negocios sustentadas con análisis objetivos e informados y no en suposiciones, hábitos de análisis o especulaciones sin fundamento.

Lo anterior unido al incremento en la posibilidad tecnológica de captura y almacenamiento de grandes volúmenes de datos están alterando la manera en que lo tomadores de decisiones se desempeñan.

“Estos asuntos relacionados con análisis para la toma de decisiones está siendo contemplado en el ámbito académico en las escuelas de negocio, donde ciertas áreas académicas, como la de mercadeo, están cambiando rápidamente debido a la introducción de nuevas tecnologías. En lo que respecta a la toma de decisiones estas deben ser sustentadas en el análisis profundo de los datos para plantear escenarios donde la gente decide por lo que sabe a partir de los datos y no sólo que cree”, explica Mauricio Ruíz, profesor asociado de la Universidad de los Andes.

Mucho de esta revolución en aspectos de análisis de datos tiene que ver con la adopción de tecnologías por medio de las cuales se da la interacción entre clientes y empresas. Hoy en día es factible identificar los hábitos de un cliente potencial o fidelizado a través de su comportamiento transaccional o de su interacción en las redes sociales a las que pertenece.

De acuerdo con el profesor Mauricio Ruíz, desde la perspectiva transaccional el cliente deja su huella a medida que compra, responde a encuestas, recibe promociones, o se queja en servicio al cliente, navega en un website y esta huella se concreta en inmensas bases de datos que reflejan esta interacción soportada por modernos programas de fidelización que hacen parte de estrategias de relacionamiento sofisticadas implementadas a través de CRM.

Desde la perspectiva de redes sociales, cuando una persona está en una de estas redes se sabe realmente de qué habla, qué le gusta, quiénes son sus amigos, qué popularidad tiene, cómo reacciona ante determinadas situaciones, cuáles son sus valores o cuál es su nivel cultural.

El mundo del mercado está entrando en esa faceta donde se es consciente de que el tipo de amigos, la popularidad, los comentarios o likes dicen tanto o más de una persona que un estudio de mercadeo tradicional permitiendo al analista inferir sobre la calidad de un cliente de manera más fidedigna. La evolución de la extracción de conocimiento de cliente a partir de las redes está permitiendo nuevas formas de gestiones comerciales y nuevas maneras de desarrollo de productos y servicios que ya están implantándose en el mundo de negocios.

Por ejemplo, “LENDO en conjunto con el banco Colpatria lanzan al mercado en Colombia la primera tarjeta de crédito, donde la evaluación de riesgo se hace a partir del comportamiento de un consumidor en las redes sociales”, añade Mauricio Ruíz.

Combinando huellas transaccionales con la presencia en las redes un analista de mercadeo tiene por primera vez acceso a datos impensables hace algunos años pero también se enfrenta a un replanteamiento de sus habilidades y conocimiento analíticos para extraer valor para el negocio a partir de estos inmensos volúmenes de datos.

Si bien la Inteligencia de Negocios empieza a tomar fuerza hace unas décadas en grandes corporaciones es de hace pocos años su difusión y adopción, como tendencia mundial, en el mundo de negocios en general. Muchas de las metodologías de Inteligencia de negocios están basadas en la Estadística, algunas pueden tener más de un siglo y existen otras más recientes relacionadas con el desarrollo de nuevos algoritmos y software de análisis de datos que aumentan las posibilidades analíticas de una empresas ayudando a las compañías a tener resultados más certeros.

La apuesta de la Universidad

Debido al avance de la tecnología, el campo de Mercadeo ha tenido mayor impacto. Así, el valor de esos datos depende de la capacidad del profesional para evaluar, extraer conocimiento valioso y poner en marcha estrategias, tácticas, políticas y campañas, con el fin de cumplir un objetivo determinado.

Ante la necesidad de estar acorde con estos nuevos lineamientos que propone el mundo del Mercadeo, La Universidad de los Andes le apuesta a la Inteligencia de Negocios en dos de sus programas de Postgrado relacionados con Mercadeo: Maestría en Mercadeo y Especialización en Inteligencia de Mercados.

En estos programas el profesional de mercadeo recibe una mayor profundización en el desarrollo competencias cuantitativas y cualitativas para el análisis de datos y de involucramiento de tecnología de información para analizar y proponer soluciones eficientes y efectivas a partir de conocimiento extraído a partir de los datos.

“Nuestros dos programas de postgrado están encaminados a lograr esas competencias y habilidades que requiere el mundo del mercadeo actual. Están fortalecidas con toma de decisiones en la parte cuantitativa, es decir con soporte científico y la capacidad de darle valor a la recopilación de datos. En resumen los profesionales de mercadeo de hoy deben integrar tres elementos esenciales para estar a la vanguardia de las necesidades del mercado: dominio del mercadeo relacional, sofisticación en el análisis de información e involucramiento de tecnología en el planteamiento de estrategias y tácticas de mercadeo”, puntualiza el profesor Mauricio Ruíz.

Si quiere información detallada de la Maestría en Mercadeo de la Universidad de los Andes, haga clic aquí.

Comentarios